El Confabulario
El Confabulario – 28 de febrero de 2017
Carnaval bien cuida'o
¡El colmo! Los del círculo 0 del Tortugón volvieron a carnavalear con escolta. Ya se les olvidó el escándalo de Gucci y la viceministra que le mochaba el viático a sus escoltas en Carnaval.
Desatados
Las elecciones están lejos aún, pero muchos políticos que están en la papa con el tortuguismo regalaron de todo en los Carnavales. Aló, Fredy, despierta y ponte a trabajar.
¿Esto ser los Carnavales?
El embajador gringo se fue a carnavalear a Las Tablas. Después de parquear en seco a la Sagel por criticar su baño de pueblo, el "man" se fue a lucir su corte carnavalesco "made in" El Marañón.
Quebrados
Al ritmo que vamos, la Policía va a quebrar al Fisco. Recompensas de miles van y vienen. Pregunta: ¿no sería mejor y más económico que pusieran a trabajar a su equipo de inteligencia?
Frustrados
Una turba ñame patrocinada por un padrastro de la patria salió de los culecos en San Carlos y agredió a Alma. Están frustrados porque al Tortugón lo abuchearon en su PH con su propio seco.
Les salió la bruja
Y si al Tortugón lo abuchean hasta en el PH en Carnaval, la cosa está más jodida de lo que se creía. El panameño está tan cansado de su mala gestión que ni durante la gozadera lo perdona.
Mora, el santo
Resulta que ahora que está tras las rejas, hay que canonizar a la Mora del Tortugón. Dicen que quiso ser sacerdote, fue asistente del padre Héctor Gallego y un gran luchador social. ¿En serio?
Tembladera I
El nombre del Tortugón figura cada día con más fuerza en las publicaciones internacionales sobre quienes recibieron platita de la empresa de la samba. La cosa se pone fea para el tortuguismo.
Tembladera II
Una telaraña de sociedades vincula al Tortugón, su hermano, al Alemán y a Isolda la perseguidora con movimientos de billete de la empresa de la samba y de los traviesos sobrinos del Inmaduro.
El búnker
El Tortugón y Picuiro han convertido el edificio Avesa en una cámara de tortura y de violación de los derechos humanos. Es como el Triángulo de las Bermudas, el que entra no sale.