El Confabulario
El Confabulario – 30 de septiembre de 2013
Síntesis
- El exceso de la cantidad de agua es producto del cambio climático.
- Arturo Alvarado
- Director del Sinaproc
- 16 viviendas resultaron afectadas en la provincia de Herrera.
- 3 horas duró la lluvia de la tarde de ayer en Arraiján y La Chorrera, donde el año pasado varias comunidades resultaron afectadas con serias inundaciones.
En el interior del país, el mal tiempo provocó la crecida de ríos y afectaciones menores en residencias del área.
En Veraguas, las fuertes lluvias cayeron durante casi toda la tarde en los distritos de Santa Fe, Cañazas, Calobre, Montijo y Santiago, sin que se produjeran daños, según narraron moradores.
En Herrera, algunas residencias de Monagrillo, Chitré, La Arena y Parita resultaron afectadas.
El Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) realiza monitoreos de otras posibles afectaciones en Las Minas y Los Pozos, donde las lluvias estuvieron acompañadas de fuertes vientos.
Gustavo Villarreal, jefe de Emergencia y Rescate del Sinaproc en la provincia, informó que hasta las 6:00 p.m. se había reportado de 16 viviendas afectadas.
En Monagrillo, dos casas fueron seriamente dañadas cuando el agua entró y cubrió muebles, ropa y electrodomésticos, debido a la mala disposición de materiales de construcción.
En Coclé, se registró la crecida de los ríos Penonomé y Natá.
Aunque no se presentaron inundaciones, se notó el aumento del cauce del río Grande, lo que motivó que algunos conductores prefirieran no cruzar la vía.
En Penonomé, se informó de árboles caídos en la carretera hacia el poblado Las Delicias.
En Panamá Oeste, donde hace 10 meses ocurrieron inundaciones que dejaron 5,000 damnificados, en esta ocasión no hubo afectados, pero sí mucho temor entre los residentes de esta zona debido a la crecida de los ríos Caimito y Aguacate.
El director del Sinaproc en este sector, Heriberto Chávez, realizó un recorrido por las áreas más sensitivas y manifestó que no había peligro, pero que se tomarían todas las precauciones que la situación ameritara.
Claudina González, Delia Pérez y Fernanda Osorio, residentes en Villa Diana, una de las barriadas afectadas con las inundaciones del año pasado, solicitaron a las autoridades que agilicen los trabajos de canalización que se realizan en los ríos para poder vivir tranquilos.
En varias casas y negocios cercanos a las riberas de los ríos citados, el agua entró, pero sin ocasionar grandes daños.