El Confabulario
El Confabulario – 6 de enero de 2013
Evolución por años de los casos
- 38 denuncias de secuestros se reportaron en la DIJ en el transcurso de 2010.
- 14 hechos se atendieron e investigaron por las autoridades en 2011.
- 18 es la cifra de personas secuestradas con la que cerró 2012, todas fueron rescatadas.
Cuatro casos más de secuestro se registraron en el país durante 2012, en comparación con 2011.
Cifras oficiales de la Dirección de Investigación Judicial (DIJ) revelan que el año pasado se dieron 18, y el anterior solo 14. Todas las víctimas han sido personas adultas.
De los casos atendidos en los dos últimos años por la Unidad Antisecuestro de la DIJ, todos han sido resueltos; es decir, que las personas fueron rescatadas con vida, indicó Manuel Castillo, director de la entidad.
El exministro de Gobierno y Justicia, Daniel Delgado Diamante, reconoció que estos resultados han sido producto de que en estos momentos la DIJ y la Policía Nacional cuentan con mayor tecnología que antes, refiriéndose a que se tiene un sistema de monitoreo y una serie de cámaras instaladas que le permiten dar un mejor seguimiento a los casos.
La DIJ detectó que dos bandas son las que se encuentran operando en el territorio nacional, integradas por nacionales y extranjeros de países vecinos del Sur, aunque ya varios están tras las rejas.
En este aspecto, Castillo reveló que hay personas con antecedentes criminales y que están reseñados por la Policía Nacional por haber cometido otros tipos de delitos, y que por vía telefónica se dedican a amenazar o presionar a los familiares.
Como es lo típico, los secuestradores solicitaron rescate por las víctimas, aunque el monto no fue precisado por Castillo, este aseguró que cuando se hizo efectivo, no fue por la cantidad que pedían los delincuentes.
Citó por ejemplo, que de pedir $50 mil o $100 mil se lograba negociar el rescate por cifras ínfimas de $ 5 mil o $3 mil.
“En los casos en los que se ha pagado rescate, pese a las recomendaciones que les hace la Unidad Antisecuestro a los familiares, estos decidieron pagar cierta cantidad y -a veces- piden reserva de la Policía”, sostuvo el subcomisionado.
La fiscal especializada contra el crimen organizado encargada, Tania Sterling, señaló que estas bandas suelen repartirse las funciones desde el momento de escoger a la víctima. Le dan seguimiento, especifican sus rutinas, verifican áreas más probables para privarle de su libertad, escogen el lugar donde la mantendrán, quiénes la custodian, negocian y retiran el dinero y quién finalmente la libera, en el caso que se aplique.
“Lo que es importante es que cada una de estas funciones estarían dentro de la categoría de autores o cómplices, según sea la situación de cada caso particular”, expresó Sterling.
El perfil de las personas raptadas depende de la finalidad, puede ser el estatus económico, el ajuste con personas que se dedican a actividades ilícitas, quienes pueden tener la facilidad de pagar y no van a denunciar.
La funcionaria indicó que incluso el área donde operan los secuestradores depende de esto, principalmente suelen darse en la capital, en Panamá Oeste, Coclé y la frontera.
Según la fiscal, la cantidad de extranjeros involucrados en estos casos es muy bajo, aunque no detalló nacionalidades.