El Confabulario
El Confabulario – 8 de septiembre de 2013
Datos
- Comparación
- Para el primer semestre de 2012 se matricularon 51,627 estudiantes. En el primer semestre de este año (2013) se matricularon 53,853 alumnos.
- Turnos
- La jornada nocturna tiene mayor movimiento estudiantil. El año pasado fue de 24,791 en el primer semestre y 20,740 en el segundo semestre. Y es en la que más desertan.
- Universitarios
- Más de 53,000 estudiantes se encuentran matriculados en la UP.
Un informe de estadística de la Universidad de Panamá (UP) revela que 7,952 estudiantes desertaron de sus estudios superiores para 2012.
El informe indica que para el primer semestre de 2012 se matricularon alrededor de 51,627; mientras que para el segundo se inscribieron 43,675 estudiantes en las diferentes facultades a nivel nacional.
Para el secretario general de la Universidad de Panamá, Miguel Ángel Candanedo, uno de los factores primordiales por los que los estudiantes desertan es por necesidades económicas, el costo de los materiales de estudios, por el sentimiento de haberse equivocado de carrera o por fracaso del semestre.
Según Candanedo, estas deserciones se dan con frecuencias en horarios nocturnos y en carreras que están relacionadas con las fuentes de trabajo del comercio, comunicación social, turismo o del derecho, añade que los abandonos se dan menos en el área de las ciencias.
Por otra parte, René Bracho, economista y director del departamento de estadística de la Universidad Panamá, señaló que un factor que ha influido en las estadísticas de las matrículas es el hecho de que muchas carreras se están impartiendo en el interior del país, lo que da como resultado que muchos jóvenes que se trasladaban a la capital para realizar sus estudios ya no tengan que hacerlo. En comunidades como Ocú (Herrera), Narganá (Guna Yala), Olá (Coclé), Kankintú (Comarca Ngäbe-Buglé) y Tortí (Chepo-Panamá), la universidad ha interpuesto sus nuevas extensiones.
La psicóloga y directora general de Admisión de la UP, María de Thompson, manifestó que la deserción encuentra sus raíces en la formación de prekínder hasta la educación media, ya que ambos tipos de educación son muy endebles, “cuando los estudiantes llegan aquí no soportan el peso académico y en el segundo semestre se van”.
Thompson también enfatiza en el apoyo tanto económico como moral que el estudiante universitario debería tener de sus padres “hay padres que por liberarse de la responsabilidad económica que representan los estudios de sus hijos, los mandan a trabajar, los padres deben insistir en que los hijos deben estudiar, es la única forma de vencer.