La expectativa en nuestro país es que la Selección Nacional tica empiece ganando, no solo por la necesidad y confianza que daría hacerlo, sino porque para nadie es un secreto de que Panamá será un rival directo por ese tercer puesto al Mundial de Brasil 2014, junto a Honduras. Se vaticina una lucha apretada.
Se sabe que los canaleros vienen en crecimiento, llegan muy bien preparados por el proceso que han tenido bajo el mando de Julio César Dely Valdés, y cuentan con un punto a favor, tan vital, como es el apoyo de su afición. El hecho de que los aficionados estén preparando la famosa “Operación Gallo Pinto”, demuestra que en Panamá se está respirando el fútbol como debe ser, sobre todo por esas ganas inmensas de clasificar a un mundial mayor por primera vez.
Mucho se ha dicho que un empate de los costarricenses allá -en el estadio nacional Rommel Fernández- no estaría mal, pero personalmente considero que si pensamos así, podemos terminar perdiendo, cuestión que sería un fuerte golpe a la moral y al ánimo de los nuestros.
Además, no es un buen negocio en una eliminatoria tan cerrada y donde el siguiente juego para la Nacional será precisamente otra salida, esta vez a Estados Unidos.
Esperamos una selección tica agresiva, inteligente, que toque el balón, que no se desespere y que saque provecho de la experiencia de sus jugadores y de un técnico, Jorge Luis Pinto, que sabe cómo jugar este tipo de partidos.