Indígenas y campesinos de varias provincias de Ecuador intentaron hoy ingresar a la fuerza al edificio de la Asamblea Nacional, en el norte de Quito, en protesta por un proyecto de ley de Recursos Hídricos que tramitan los legisladores.
Convocados por la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (Conaie) y sus filiales regionales, los indígenas, a los que se unieron grupos campesinos, llegaron a la capital desde varias partes del país para continuar con la "vigilancia" del ejercicio de los legisladores y movilizarse en contra del proyecto de ley.
Algunos de los indígenas y campesinos forcejearon con la policía cuando trataron de tomar las entradas del edificio legislativo e impedir el paso, mientras otros grupos, con escaleras improvisadas y a la fuerza, intentaron acceder al lugar, que estaba rodeado de fuertes medidas de seguridad.
Finalmente, la policía logró controlar a los manifestantes.
El movimiento indígena teme que la Ley de Aguas, que está en los últimos trámites antes de ser sometida a aprobación, incluya artículos que puedan dar paso a una privatización de ese recurso y están en desacuerdo con que exista una autoridad única y centralizada.
Horas antes de los incidentes, dirigentes indígenas y campesinos accedieron como público al pleno de la Asamblea al que solicitaron que se extienda el plazo para la aprobación de la ley, se tomen en cuenta sus propuestas y se lleve a cabo un proceso "más democrático".
Delfín Tenesaca, dirigente de Ecuarunari, filial andina de la Conaie, señaló que, con la movilización, las comunidades exigen "ser tomadas en cuenta" y que los legisladores consideren las propuestas, observaciones, sugerencias y evidencias que han planteado.
En una entrevista con Radio Sonorama, Tenesaca aseguró que los indígenas no han sido escuchados en la Asamblea, lo que tildó de "antidemocrático y anticonstitucional".
Explicó que delegados y representantes provinciales de las comunidades se trasladaron a Quito para presentar sus propuestas y que "de acuerdo a la actitud (que reciban) tomarán resoluciones" para desarrollar en sus comunidades.
"La ciudadanía está con la inquietud a ver qué va a pasar el día de hoy sabiendo que la lucha por el agua no es cuestión de indígenas, sino de todos los ecuatorianos", señaló el dirigente.
Adicionalmente, en varias provincias del país también se sucedieron manifestaciones y protestas, entre las que destacaron las realizadas en Azuay (sur) donde indígenas y campesinos cortaron varias vías y carreteras y fueron desalojados a la fuerza por la Policía.
Según informaron medios locales, al menos tres manifestantes fueron detenidos.
"Sabemos que no nos van a dar respuesta", señaló Tenesaca en referencia a sus peticiones a la Asamblea, pero afirmó que, con las movilizaciones, los indígenas quieren decirle al país que "no van a permitir se hagan las leyes sin participación".