La decisión del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) de celebrar en febrero un congreso ordinario para renovar su dirección abre el debate sobre la sucesión de José Luis Rodríguez Zapatero, después de la abultada derrota sufrida por el partido.
Para esa carrera que se abre no hay aún candidatos oficiales y, según fuentes del PSOE, el Comité Federal del próximo sábado, que fijará la fecha concreta del congreso, deberá determinar los plazos y los requisitos para presentar candidaturas.
Entre los nombres más comentados hoy en la sede del PSOE en Madrid figuran los del candidato a la presidencia del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, y el de la ministra en funciones de Defensa, Carme Chacón.
- Alfredo Pérez Rubalcaba: el candidato derrotado no ha revelado sus planes de futuro. Sus partidarios siguen viéndolo como la opción más sólida para llevar las riendas de la oposición, mientras que sus detractores esgrimen la histórica derrota para restarle la legitimidad de optar a liderar el PSOE.
Su edad, 60 años, y su pertenencia a la "vieja guardia" del partido tampoco juegan a su favor. Hay quien le ve más que como candidato como padrino de un aspirante afín.
- Carme Chacón: ya quiso disputar a Rubalcaba las primarias para la candidatura a la jefatura del Gobierno por el PSOE en estas generales, pero finalmente se retiró. No parece ahora probable que se rinda y, aunque no ha confirmado nada, no se cansa de decir en público que el partido está preparado para que lo dirija una mujer.
Su juventud (40 años) puede ser una de sus bazas, aunque hay sectores que la ven demasiado cercana a Zapatero como para representar la renovación que necesita el partido.
- Patxi López: el principal hándicap del lehendakari (presidente regional vasco) es que no es diputado en el Parlamento español y si llegara a dirigir el PSOE no llegaría a enfrentarse en un cara a cara parlamentario con Mariano Rajoy, el líder del Partido Popular. Desde el Gobierno vasco han garantizado hoy que no aspira a la secretaría general y que su intención es agotar la legislatura allí, que concluye en marzo de 2013.
- Guillermo Fernández Vara: al igual que el anterior, el líder socialista en la región de Extremadura tampoco es diputado y también ha manifestado muchas veces que su propósito es aguantar los cuatro años de oposición allí, pero en muchos sectores del PSOE se valora su carácter dialogante y su capacidad de aunar distintas sensibilidades como hombre de consenso.
- Eduardo Madina: muchos quieren ver en el joven diputado vasco, de 35 años, la promesa de futuro del partido. En 2002, sufrió un atentado de ETA que le causó la amputación de la pierna izquierda a la altura de la rodilla. Cuenta entre sus valedores con Rubalcaba y con Ramón Jáuregui, el ministro de la Presidencia en funciones.
- José Bono: el último presidente del Congreso de los Diputados, retirado de la política activa por voluntad propia, ha asegurado públicamente que tiene sus aspiraciones colmadas, pero su nombre siempre vuelve a sonar cuando se trata de candidaturas socialistas En 2000 perdió por nueve votos la secretaría general que ganó Zapatero.
- El diputado desconocido: como Zapatero en julio del año 2000, el PSOE podría elegir como líder a una persona desconocida para el gran público porque hoy, igual que entonces, el PSOE se encuentra ante la obligación de renacer de sus cenizas y podría decantarse por rechazar a cualquier candidato que tenga la más mínima relación con una etapa a la que se quiere dar carpetazo.