"Sí, yo diría que fue algo raro", dijo. "Tenemos que evaluar incluso la forma en que se metió".
La portavoz, sin embargo, descartó que el caso haya puesto en evidencia algún riesgo de seguridad.
"Los linces pueden saltar y hacer cosas que no creo que pueda un ser humano", dijo. "La valla fue pensada para mantener a la gente dentro, no los gatos fuera", agregó.
La prisión de Monroe es la más grande del estado, con cerca de 2.500 reclusos y cinco unidades con niveles de seguridad diferentes. Biller dijo desconocer lo que atrajo al gato montés a la instalación, en cuyos alrededores hay áreas boscosas. Se han visto mapaches fuera de la valla, pero no se sabe que otros animales silvestres se hayan introducido, dijo el funcionario penitenciario José Briones.
Los guardias observaron al lince a las 11:30 de la noche del lunes durante una patrulla del perímetro. El animal asustado cruzó la cerca perimetral de alambre de navajas y llegó a la azotea de una unidad especial de delincuentes, dijo el Departamento de Cárceles en un comunicado.
El personal penitenciario llamó a un veterinario, que sedó al animal con una pistola especial. El lince fue atendido en el Hospital Veterinario Pilchuck, en Snohomish.
