El púgil argentino Sergio 'Maravilla' Martínez entró por la puerta grande del deporte del boxeo en Estados Unidos después de convertirse en el nuevo y flamante doble campeón del peso medio, versión Consejo Mundial de Boxeo (CMB) y de la Organización Mundial (OMB).
La gran victoria por decisión unánime y exhibición de boxeo que dio Martínez la pasada noche frente al ex campeón Kelly Pavlik no sólo le permitió ser el nuevo monarca sino que, además, en su tercera presentación ante el público estadounidense se ha convertido en la gran atracción tanto deportiva como por su plante físico.
Martínez, de 35 años, no defraudó a nadie con respecto a su seudónimo de 'Maravilla' ya que eso fue lo que hizo sobre el cuadrilátero del Boardwalk Hall, de Atlantic City (Nueva Jersey): impresionar con su estilo de boxeo, elegante, técnico, de una movilidad de piernas impecable y una presencia física imponente.
Especialmente para el mundo femenino, que ya ha definido a Martínez como un 'bello' al más puro estilo de los actores de Hollywood.
El retador sudamericano, de ser un relativamente desconocido en Estados Unidos, volvió de nuevo con apariencia hollywood y sonrisa seductora, para brillar en el momento más importante de su floreciente carrera profesional y ante un gran rival y estrella como Pavlik, que no pudo hacer nada por evitar la derrota.
Pavlik, al que se le conoce con el apodo de 'El Fantasma', por la manera como surgió de la nada al gran estrellato, esta vez ha tenido que dejar paso a la figura de Martínez.
Ahora es el turno de 'Maravilla', admiten todos los expertos de boxeo que vieron la pelea y el nivel de boxeo que ha alcanzado Martínez a sus 35 años con marca de 43-2-2, 24 triunfos por la vía del nocaut.
"Para comenzar, (Martínez) tiene apariencia de astro de cine", declaró su promotor, Lou DiBella, un auténtico "fanático" del estilo de boxeo del púgil argentino. "Siempre lo dije, es actualmente el atleta más auténtico y puro que hay dentro del mundo del boxeo".
DiBella asegura que esa cualidad es la que le hace "terrible" sobre un cuadrilátero y tremendamente "atractivo" para las mujeres cuando se convierte en un ciudadano más.
"Tiene bastante garbo, las mujeres lo adoran", admitió DiBella. "Podría ser un joven para murales deportivos, es muy agradable observarlo. Es un peleador muy entretenido, tiene talento para ser un púgil de espectáculo", admitió.
Por su parte, Pavlik, de 28 años, no se encuentra en su mejor momento y lo demostró durante la pelea, cuando sólo en los cuatro asaltos intermedios alcanzó algo de la clase con la que llegó a ser doble campeón del mundo, luego desapareció, haciendo honor a su apodo de 'El Fantasma'.
Pavlik fue una sombra del peleador orgulloso y fino que irrumpió en el boxeo hace tres años con una victoria sobre Jermain Taylor en el mismo escenario.
En ese entonces, el joven orgullo de Youngstown, Ohio, se había convertido en toda una celebridad, que poco a poco, por distintos motivos, se ha ido apagando y que Martínez, que lo eligieron para ser su reencuentro con la fama y la gloria, le ha deparado el efecto contrario, ha incrementado aun más sus crisis deportiva y personal.
La esperanza para Pavlik es que tiene asegurada una pelea revancha con Martínez, si el púgil argentino, como se espera, defiende sus títulos con éxito.