Una mujer que quiso burlar a los agentes del Sistema Penitenciario de Panamá fue sorpendida en un acto irregular.
La joven, que acudió a la visita de un recluso en la cárcel La Joyita, llevaba varios objetos dentro de productos alimenticios que serían entregados a un convicto de ese penal.
Dos armas de fuego, varias municiones vivas y nueve bultos de droga le fueron confiscados a la ciudadana de nacionalidad panameña.
La mujer despertó las sospechas de los custodios ya que se mostró algo nerviosa al momento de la revisión de rutina que se le hace a las personas que acuden a las visitas de los reclusos.
La policía requisó los artículos comestibles y descubrió las armas y las drogas. Como la mujer no supo explicar esta fue puesta a ordenes de las autoridades.