¡Buenísimo!
Me encanta Top Chef, y más ahora que está en la recta final. Me gusta cómo la presentadora le mete sabor al programa con esas “decisiones que la producción toma de repente”. Con lo que sí no estoy de acuerdo es que el programa se extiende demasiado, al final ya piensas: “cuándo es que se acaba”. ¡Ah! Y los jueces están bien estrictos, pero se les ablanda el corazón.

¡Cambios locos!
No es que Nelva se vea mal, al contrario, es una niña guapa, pero a veces la producción la viste muy mal. En otras ocasiones luce mejor que todas las chicas y exparticipantes de la casa. ¡Ah! Me encanta el color de cabello que le pusieron, las extensiones que tenía y ahora el corte... Pero podrían taparle los tatuajes una vez en la vida, “please”. Gracias, muchas gracias.

¡Ya saben!
La sinceridad de Masha me encanta. No anda con tantos rodeos cuando se trata de hablar de cada hermanito de la casa Big Brother, como lo hizo Rommelito. Gaby y producción: exijo que le den más tiempo a la mujer para que se desahogue, que, de seguro, tiene muchas cosas que decir. Es que el tiempo del programa no le es suficiente. ¡Caramba!