¡Despiértese!
Este programa que se llama, que se llama, que se llama... El Colegial, ¿vive todavía? Hace poco lo vi por otras pantallas, no está tan malo, pero pienso que Jahir Alexander debe darle rienda suelta a su imaginación. Mijito, algunos segmentos de antes no estaban tan malos, puede revivir algunos en el transcurso del programa. ¡Ya sabe! Uno se quiere desestresar, no salir huyendo.

¿Hasta cuándo?
Ya había dicho que le pasaba el tic divertido de Chiguagua a Gretel, pero no la soporto cuando se junta con Castalia a descifrar las caricaturas. ¡Dios! Forman una tertulia y ella no se quiere dejar de la reina del noticiario. Saca tantas gracias que a veces suena ridícula. Oiga, usted llegó de licencia a matar. Cuida’o Castalia, que la fulana se puede creer dueña de las noticias cuando usted no está.

¿Cuándo se le pega?
¿Será que la locura de Delyanne Arjona se pega? Porque a Michelle Simons le entra un arrebato apenas escucha música, y más con el reggae. Ayer se desató al finalizar el programa, casi se va hasta el piso. Álex debe aprender de su compañera, ella debe contagiarle un poco de su alegría para ver si así deja a un lado tanta seriedad, es como un robot. Ni la ropa se le ve alegre.