¡Fatalísimo!
No pude ver el jueves a Eduardo Lim Yueng en el noticiario estelar de TVN. Tenía como un quintal de rubor en sus mejillas y 10 toneladas de plastobón. ¿Qué está pasando con los maquillistas de TV? ¿Será que se duermen cuando maquillan? Me asusté con “Mr. Google”, parecía una verdadera muñeca de porcelana. Oiga, pa’ la próxima, mírese en un espejo antes de salir al aire.

¡Qué algarabía!
Ramiro Hernández no cambia ni aunque pasen las temporadas. El viernes, durante la competencia de preselección de los nuevos competidores para la siguiente temporada, este señor pegaba unos gritos que yo sentía que me iba a dañar las bocinas de la TV. Y eso que Marco Oses trata siempre como de nivelarlo, pero qué va, este jovencito se desata horriblemente. ¡Mijo, bájele!

¡Pena ajena!
Y hablando de martirios, yo sufro cada vez que veo a Gerson Ricord en Infraganti 7/24. Él cree que puede ser espontáneo con los chistes, un tipo Andrés Poveda, pero le salen tan malos, pero tan malos, que él mismo se da cuenta y enseguida manda a cambio comercial. Mijito, usted solo funciona como presentador, y eso de vez en cuando. Ya olvídese de que es humorista.