¡Horror!

¡Horror!

Como dice la señora Siria Miranda. Mónica “Lola” Díaz luce cada vez peor. Primero, sus atuendos parecen de mercadillos, en donde se encuentran baratillos pa’ tirar pa’l aire. Segundo, mija, ¿será que usted puede dedicarle unos minutos u horas de su vida a sus extensiones? Mama, están pidiendo a gritos que las desenrede. ¡Qué va! Su producción es de $1.99. ¡Fatal!

¡Dios mío!

 

¡Dios mío!

Y hablando de los “wicheros”, explíquenme qué le pasa a Franklyn en cada programa porque siempre se ve sudado, como que ha estado corriendo una maratón y después se va a grabar. Es como una barra de chocolate derritiéndose ante nuestros propios ojos. ¡Auxilio! Búsquenle polvos o pónganle plastobón para que se ponga en esa cara. ¡Está pa’ los leones!

¡‘Faol’!

 

¡‘Faol’!

Cuando veo la parte de los panelistas de la casa de Big Brother, siento que estoy viendo el noticiario matutino de TVN, con Castalia Pascual. Es que me entra un sueño eterno. ¡Ah! Y en cuanto a lo que se vive dentro de la famosa casa, cada vez eso está más confuso. Entre retransmisiones y debates, prefiero los debates. ¡Siento como que eso es más de lo mismo!


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1042246
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