Pese a lo que digan y el “show” que forme Remón, nadie le quita el profesionalismo y la buena dinámica que tiene con David Samudio que, pese a su experiencia, no intenta opacar a su compañero, sino que hacen de la transmisión un momento agradable, que no es necesario buscar alternativas internacionales. Porque cuando se trata de figurar, otros se pasan.

¿No hay más contenido?
Está bien que estemos en el mundial, que el gol de Baloy emocionaba, pero repetirlo una y otra vez fue un mal intento de darle la vuelta, porque al final era lo mismo, las mismas imágenes, diferente entrada y diferente voz, la misma información. Si es tan difícil generar contenido fin de semana, solo que sea de media hora, al final nadie los ve.

¿Dos para qué?
¿Para qué mandan a dos periodistas deportivos a cubrir lo mismo? Uno preguntaba primero, e iba el otro y apaña al mismo entrevistado con las mismas preguntas, dando las mismas respuestas que ya le había dado al compañero. Está bien que tengan que justificar el salario, pero, ¡vamos!, pregunte otra cosa, no lo que ya todos hemos visto, obviamente.