Definitivamente que de todas las galas la que más le atinaron con la caracterización de Domy Leira fue con la de la final, no hay duda de que era Héctor de Coco, y se notaba que le gustaba. Estaba relajado, al final ya no estaba en competencia, pero si así de buenas hubiesen sido las otras, de pronto el muchacho se habría llevado algo más que el “gracias por participar”.

¡Barato!
Al que sí lo tiraron a “lo maldita sea” fue a “Shebe”, se notó que no le dieron mucho cariño al pobre que lo armaron por no dejar, porque se veía de ¡horroroso! Como era la final ya para qué gastar tiempo y energía con él, así que le pusieron ese vestuario que si lo ve RuPaul, ahí mismo colapsa de la burla que le hicieron. Para nuestra suerte ya se terminó.

¿Cara o voz?
Esperemos si están pensando hacer este programa el próximo año, se decidan si es “tu cara que no suena” o “la voz que se parece”, porque desde un inicio la competencia estuvo desigual. Además, los jurados que sean más objetivos, no sonó... no sonó, porque ellos ven otro “show” que los demás no apreciamos porque para ellos todo es perfecto. ¡Ojo!