¡Pena ajena!
El yeyetómetro se disparó durante la tan cacareada gala centenaria. Que digo crema y nata, eso era la cream del jet set. Los pocos pobres que se veían se amontonaron en una esquina y el Chollywood a todo meter como cucarachas en baile de gallinas. Los que no tenían ninguna participación daban vueltas en círculo a ver a quién se arrimaban.
¿Gala? ¿en serio?
Hablemos del show en sí. O sea, tanta conferencia, tanto preámbulo, tanto secreteo, tanta zoquetada para ver a los mismos artistas de siempre cantando con pista (lo peor es que la mayoría ni siquiera pudo disimularlo como los Gaitanes). Sandra cantó sin Samy, con los mismos trapitos de siempre y con una peluca espantosa.
¿Entonado?
Durán como siempre desentonando. Jenia lo presentó como el 4 veces campeón y él -que no puede aprenderse ni una línea- se salió del programa para aclarar que lo fue 7 veces. ¿Ah? Y luego con su acostumbrada chabacanería le restregó a Omar Alfanno que él estuvo primero en el salón de fama. Por suerte la ‘demente’ lo toreó con estilo.

