¡Santo Padre!
De ver a una agradable Siria Miranda en el 2, con su blazer amarillo y sus labios rosa, lo cambié para el 13 y me encuentro con una Jenia Nenzen totalmente desencajada, como con cientos de años de más, como que no le importó producirse para el noticiario estelar. Se veía acabada. Y para rematar, el esternón ni siquiera se lo tapó. ¡Fatalísimo!

¿Y eso ahora?
¡Ah! Y ahora resulta que Calle 7 no solo incluye juegos, sino también coreografías descoordinadas porque cada uno de los integrantes anda más perdido que el hijo de Lindbergh. Esto ya es el colmo. ¿Será que Esto es Guerra también se apuntará al baile coreográfico en grupo? “Mijitos” de Calle 7, lo suyo es competencia. Eso no es un “show” televisado. ¿O sí?

¿Eso qué fue?
Explíquenme qué le pasa a Ángel Sierra que todos los días cuando le dan el pase, en vez de dar las noticias del lugar, compra verduras, habla con la gente como si fueran sus íntimos amigos, y el colmo de los colmos es que pide chicha en vivo. Y tiene el descaro de decirle a Delia que tiene un abdomen plano. ¡Ploff! ¿Cuánto tiempo tiene que no se ve en el espejo?