El alfabeto para ciegos ha existido por los últimos doscientos años, pero a lo mejor usted se habrá percatado cada día más del uso cotidiano del Braille.
Si tiene los ojos -o los dedos- abiertos puede haber notado escritura Braille en puertas de baños -para distinguir el de damas del de caballeros- en los botones de los ascensores, en botellas de vino y en los paquetes de los cereales de desayuno o las comidas preparadas.
En Reino Unido, la cadena Co-op inició esta pequeña revolución con algunos de los productos de su marca, pero la tendencia parece estar esparciéndose gradualmente a otros bienes y a otras tiendas también.
Los menús en Braille están disponibles para quienes los solicitan en muchos establecimientos de cadenas de restaurantes británicos, como Nando's y Pizza Express, pero su uso es más obvio en medicinas y productos farmacéuticos.
