Seúl y Washington realizaron pruebas de misiles, y acordaron mejorar la capacidad del arsenal surcoreano en lo que pretende ser una respuesta más contundente de lo habitual ante el nuevo lanzamiento de un proyectil intercontinental (ICBM) por parte de Pyongyang.
Las maniobras conjuntas se realizaron en la costa oriental surcoreana con misiles Hyunmoo-2 y los proyectiles tácticos tierra-tierra ATACMS -ambos con un alcance estimado de unos 300 kilómetros- pocas horas después de que Corea del Norte disparara su ICBM.

El ejército norcoreano lanzó su proyectil a las 11:11 de la noche hora local norcoreana del viernes (2:41 de la tarde del viernes) desde las cercanías de la aldea de Mupyong, en la provincia de Chagang (fronteriza con China).
Además de la rapidez con la que los aliados desplegaron sus misiles, el comunicado del Estado Mayor Conjunto (JCS) surcoreano que informó de estas pruebas elevó más de lo acostumbrado el tono de advertencia.
El texto asegura que el ensayo tuvo como meta mejorar la capacidad de los aliados para “golpear con precisión al liderazgo enemigo”, un enunciado que busca enfurecer al régimen norcoreano, que, ante el exacerbado culto que predica entorno a la figura de Kim Jong-un, considera esas amenazas directas como una gran ofensa.
Para añadir más vigor a su réplica, Corea del Sur mostró además por primera vez un nuevo prototipo de misil balístico en un vídeo publicado por el Ministerio de Defensa, al tiempo que los asesores de seguridad estadounidense y surcoreano acordaron mejorar la capacidad destructiva del arsenal de Seúl.
China pide a Surcorea y EE.UU. que detengan antimisiles
China instó a Corea del Sur y a Estados Unidos a detener el despliegue del escudo antimisiles (THAAD) y a respetar las preocupaciones de Pekín, informó la agencia oficial de noticias Xinhua, en base a declaraciones del portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Geng Shuang.
El funcionario hizo esta petición en respuesta a la solicitud del presidente surcoreano, Moon Jae-in, de aumentar el despliegue del escudo con cuatro lanzadores móviles más después de que anoche Corea del Norte lanzara un nuevo misil balístico intercontinental.
"La parte china está profundamente preocupada por la situación", apuntó Geng, quien recordó que la oposición de China hacia el polémico THAAD ha sido clara y consistente desde el principio.
Así, como China viene defendiendo desde el anuncio de su construcción, el país cree que el THAAD no abordará las preocupaciones de seguridad.
