La escasa presencia de votantes en los colegios electorales y los errores de la Comisión Electoral en su cálculo de la participación, enturbiaron ayer los comicios legislativos egipcios, que continuaron en nueve provincias del país.
Centros de votación prácticamente vacíos y una intensa presencia militar y policial fueron la nota predominante de una jornada, en la que los ciudadanos volvieron a votar para elegir 52 diputados, entre los 104 candidatos individuales que no superaron el 50 por ciento de los votos la semana pasada.
Según pudo comprobar EFE en varios distritos del este de El Cairo, muy pocos electores depositaron su papeleta en las urnas, que apenas acumularon unas decenas de votos en las primeras horas de la jornada.
La mayoría de electores consultados por EFE dio su confianza al Partido Libertad y Justicia (PLJ), el brazo político de los islamistas Hermanos Musulmanes, que obtuvo un 40 % de los sufragios en la primera vuelta de los comicios, que se celebró entre los días 28 y 29 de noviembre.
“Los he votado porque sus políticas tendrán más éxito en nuestra sociedad. Si adoptamos políticas islámicas todo irá mejor, porque la solución de cualquier problema está en el Islam”, aseguró Mohamed Hasan a las afueras del colegio Talat Harb, en el centro de la capital.
A su lado, su compañero Husein Gamal señaló que prefiere al PLJ antes que a los partidos salafistas (musulmanes ultraconservadores), que fueron la segunda fuerza más votada.