Supuestos milicianos musulmanes detonaron este lunes de forma remota una bomba cerca de la entrada a un centro comercial en el sur de Filipinas, cuando las personas hacían compras de último momento para las celebraciones de Año Nuevo. Al menos dos personas murieron y 30 más resultaron heridas, informaron las autoridades.
La bomba estalló cerca de un depósito de equipaje en la entrada del centro comercial Souths Seas en la ciudad de Cotabato, hiriendo a compradores, vendedores y conductores. Las autoridades detectaron otra bomba sin detonar en un lugar cercano cuando las fuerzas gubernamentales impusieron un bloqueo de seguridad en la ciudad, informaron agentes militares y policiales.VEA TAMBIÉN Varios países del mundo ya celebran la llegada del año 2019
La semana pasada las fuerzas gubernamentales lanzaron una ofensiva contra los milicianos pertenecientes a un grupo llamado Daulah Islamiyah y al menos siete de los milicianos murieron en la lucha, informó Sobejana. "Es parte de la represalia, pero el problema es que victimizan a civiles inocentes", dijo a reporteros.
El subdirector de la policia de Cotabato, Romeo Galgo Jr., dijo que un testigo vio a un hombre dejar una caja en una zona muy concurrida cerca de la entrada del centro comercial, donde deambulaban compradores y vendedores. La explosión hizo añicos ventanales y arrojó escombros a la calle frente al centro comercial.
VEA TAMBIÉN Cuatro muertos y varios desaparecidos al derrumbarse un edificio en Rusia
La alcaldesa de Cotabato, Cynthia Guiani-Sayadi, condenó el ataque y pidió a los residentes ayudar a luchar contra el terrorismo. "Esto no es solo otro acto terrorista, sino un acto contra la humanidad. No puedo entender cómo puede existir tanta maldad en esta época festiva", agregó."Esto no es solo otro acto terrorista, sino un acto contra la humanidad. No puedo entender cómo puede existir tanta maldad en esta época festiva", agregó la alcaldesa de Cotabato, Cynthia Guiani-Sayadi.