El presidente Donald Trump intensificó el domingo su búsqueda de un consejero de Seguridad Nacional, insinuando que tiene un favorito y negando amplias versiones de que su joven gobierno es un desorden.
Un día después de darse un baño de pueblo en un acto similar a los que encabezó durante la campaña electoral, Trump intensificó su búsqueda de un consejero, con varias entrevistas agendadas y centrándose en la atención de la salud en conversaciones con sus jefes de Salud y Presupuesto. Mientras tanto, su equipo rechazó las versiones de que el joven gobierno es un caos.
El secretario general de la Presidencia hizo varias presentaciones en los programas dominicales de noticias para hacer eco de las quejas de Trump sobre la cobertura de la Casa Blanca. Reince Priebus aseguró que hubo múltiples logros en las primeras semanas de la presidencia de Trump.
Priebus también negó un informe de que los asesores de Trump estuvieran en contacto con sus homólogos rusos de inteligencia durante la campaña y dijo que tenía garantías de "los altos niveles de la comunidad de inteligencia" de que todo eso era falso.
Fin de semana
Trump, en Florida
Donald Trump pasó su tercer fin de semana como presidente en su club privado en Florida. El domingo se entrevistaba con al menos cuatro candidatos a asesor de Seguridad Nacional.
En declaraciones dadas en el Air Force One, Trump dijo que tenía a "muchos, muchos que quieren el puesto". El republicano insinuó que tiene un favorito.
Entre los aspirantes que se reunían con el presidente en Mar-a-Lago están su asesor interino, el teniente general retirado del Ejército Keith Kellogg; John Bolton, exembajador ante Naciones Unidos; el teniente general del Ejército H.R. McMaster; y el superintendente de la Academia Militar de West Point, el teniente general Robert Caslen.
