A 140 aumentó la cantidad de viviendas destruidas por el incendio que desde la tarde del domingo afecta a la parte alta de la ciudad chilena de Valparaíso, aunque por el momento el fuego se mantiene activo pero bajo control, según afirmaron las autoridades.
Tras una reunión del Consejo Operativo de Emergencia (COE), el intendente (gobernador) regional, Gabriel Aldoney, indicó además que 143 de las más de 400 personas que fueron evacuadas a raíz del siniestro permanecen albergadas en el Polideportivo de Playa Ancha, de las que 20 son niños.

El incendio, que estalló en el sector de Laguna Verde, al sur de la ciudad, actualmente "está concentrado hacia los acantilados, nos preocupa poco esa situación, porque las opciones de que se transforme en una dificultad es relativamente baja", dijo Aldoney a los periodistas.
Manifestó, en todo caso, su preocupación porque en las próximas horas el fuego podría cambiar de dirección hacia el sur, pues están pronosticados vientos de entre 50 y 60 kilómetros por hora.
Por esa razón, "allí concentraremos los esfuerzos aéreos disponibles en este minuto. Los bomberos también se concentrarán en la zona donde están afectadas viviendas para rematar el incendio y permitir que las personas afectadas puedan acceder al sector", añadió.
El intendente se mostró confiado en que antes del cambio en las condiciones meteorológicas "vamos a ser capaces de bajar la intensidad" del fuego.
El incendio ha dejado además 19 personas lesionadas, la mayoría de ellas bomberos que presentaron problemas respiratorios, cortes y contusiones menores durante el combate contra el fuego.
Bombero chileno sigue trabajando mientras arde su casa
Juan Carlos Espinoza, un joven bombero de Valparaíso, combatía un voraz incendio que arrasó con más de un centenar de viviendas cuando supo que su propia casa se había incendiado. Pero optó por seguir ayudando a sus vecinos de ese puerto chileno, Patrimonio de la Humanidad, periódicamente azotado por el fuego que baja desde los bosques en dirección al mar.
Espinoza pertenece a la 16ta compañía de bomberos de Laguna Verde, en el vecino puerto de Valparaíso, 120 kilómetros al noroeste de Santiago.
La ciudad-puerto está formada por poco más de una docena de calles planas rodeadas por 42 empinados cerros con vistosas y coloridas casas, que parecen apoyarse una sobre otras para seguir encaramándose en dirección al cielo, que se avista entre bosques: desde 2003 es Patrimonio de la Humanidad.
Espinoza trabaja como salvavidas en la zona de Caleta Portales, su labor remunerada, y también es bombero.
