La búsqueda de supervivientes entre los escombros de los edificios que se desplomaron en el terremoto del domingo en el este de Turquía continúa con un número creciente de víctimas, según Blent Arin, vice primer ministro del Gobierno.
Nasuh Maruki, presidente de la Asociación Búsqueda y Rescate, agregó que "en unos días" se habrán retirado todos los escombros para recuperar más cadáveres y posibles supervivientes.
Pero los expertos consideran que es primordial acelerar las tareas de búsqueda, pues el servicio estatal de meteorología pronostica temperaturas hasta por debajo de los cero grados centígrados en la zona del desastre, lluvias y nevadas a partir de mañana.
Existe también el peligro de más réplicas, como las más de 200 que ya se han producido, algunas de ellas de 5.7 grados, que los expertos prevén seguirán al menos durante dos semanas.
El Gobierno turco también informó que los equipos de rescate ya han llegado a todos los lugares afectados, incluidos los pueblos y aldeas de las montañas.
Besir Atalay, otro vice primer ministro, indicó que hay grandes daños en las viviendas de las aldeas afectadas pero que, "al haber ocurrido el seísmo durante el día, la situación es relativamente positiva en cuanto a la vida de la gente".
Agregó que se han comenzado a enviar tiendas de campaña y mantas y a evacuar a los heridos.
Esto contrasta con la información recabada entre los equipos de rescate, que se quejan de la falta de material y de que la ayuda recibida no basta para suplir las necesidades básicas de los supervivientes.