Brasil vivió otra jornada de intenso cabildeo antes de la retomada del trámite parlamentario que definirá si el presidente Michel Temer será sometido a un juicio por presunta corrupción, que lo suspendería de sus funciones durante seis meses.
Temer enfrenta una denuncia por corrupción pasiva presentada por la Fiscalía hace poco más de un mes ante la Corte Suprema, que sólo puede decidir si la acepta o no si cuenta con el aval del pleno de la Cámara de Diputados, que mañana debatirá el caso.
El Parlamento estuvo de receso durante las últimas dos semanas y retomará sus trabajos hoy, cuando el trámite será retomado con la lectura de un informe que recomienda enviar la denuncia contra el presidente a los archivos y ya fue aprobado en una comisión que hizo un primer análisis del asunto.
Antes del reinicio de las sesiones legislativas, muchos diputados aprovecharon la jornada para afinar posiciones a favor o en contra.
Sondeo
Fue divulgada una encuesta realizada por el Instituto Ibope, que indica que el 81% de los brasileños considera que deberían darle curso a la denuncia.
Mientras que el 79% cree que los diputados que se inclinen por archivar la denuncia contra Temer.
