Corea del Norte realizó este martes importantes maniobras con munición de guerra en una zona próxima a la localidad de Wonsan, en la costa oriental del país, durante la celebración de la fundación de su ejército, dijo el ejército de Corea del Sur.
Los ejercicios coincidieron con la llegada de un submarino misilístico estadounidense a Corea del Sur y con la reunión de diplomáticos de Washington, Tokio y Seúl en Japón para discutir la creciente amenaza que supone el programa norcoreano de misiles y armas nucleares.
Aunque los expertos pensaban que aprovechando la celebración podría producirse un ensayo nuclear o el lanzamiento de un misil balístico, el martes transcurrió sin incidentes hasta el anochecer.
En Pionyang, una multitud depositó flores y presentó sus respetos ante estatuas gigantes de los exlíderes del país Kim Il-sung y Kim Jong-il, un día después de que el ministro de Defensa reiteró que el país está listo para utilizar ataques disuasorios o cualquier medida que considere necesaria para defenderse de los "imperialistas estadounidenses".
"La situación en la península de Corea es tan tensa que podría estallar una guerra nuclear debido a las frenéticas maniobras de guerra de los imperialistas estadounidenses y sus serviles fuerzas de agresión", indicó el general Pak Yong-sik en una reunión de miles de altos cargos militares y funcionarios civiles.
Los jefes del Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur observan de cerca la actividad militar norcoreana.
Presión
El submarino nuclear USS Michigan arribó al puerto surcoreano de Busan en lo que se calificó de visita de rutina para dar descanso a la tripulación y cargar provisiones.
En tanto, el portaviones USS Carl Vinson se dirigía hacia la península para un ejercicio conjunto con Corea del Sur. La Séptima Flota dijo que dos destructores estadounidenses realizaban ejercicios simultáneos con naves surcoreanas y japonesas.
