Los supervivientes del alud que arrasó buena parte de la ciudad colombiana de Mocoa continúan enterrando a sus muertos entre críticas a las autoridades por la lentitud en la identificación de cadáveres, mientras crece la preocupación de los vecinos por los alimentos que escasean y el agua que no vuelve.
Desde primera hora del día varias personas esperaban a las puertas del Parque Cementerio Normandía, en cuyo interior decenas de cuerpos se agolpan a la espera de una verificación de su identidad por parte de Medicina Legal.
Entre ellos se multiplican las críticas por los retrasos ya que consideran que con la identificación visual de los familiares es suficiente en una tragedia que ya cuenta 286 víctimas mortales y más de 200 heridos.
José Salomón Muñoz: "Estoy esperando a mi mujer y a un nieto desde el sábado a las 8 de la mañana y no los han entregado todavía.
