La aprobación de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, superó a la de su antecesor, Luiz Inácio Lula da Silva, en la comparación del primer año de Gobierno de ambos, según una encuesta.
La gestión durante el primer año en el poder de la primera mujer en la Presidencia de Brasil fue calificada como “óptima” o “buena” por el 59% de los encuestados por el Instituto Datafolha, según publicó el diario Folha de São Paulo.
En su primer mandato (2003-2006), Lula obtuvo en los primeros 12 meses de Gobierno una aprobación del 42% y en su segundo período en el poder (2007-2010) alcanzó el 50% en su primer año.
Fernando Henrique Cardoso (1995-1998 y 1999-2002) consiguió en sus primeros años de Gobierno aprobaciones del 41% y 16%, respectivamente; mientras que las de Itamar Franco (1993-1994) y Fernando Collor de Mello (1991-1992) fueron, en su orden, del 12% y 23%.
“El optimismo de la población, la economía ayuda a sustentar la popularidad (de Rousseff), que no fue afectada por escándalos en el Gobierno”, después de la salida por corrupción de seis ministros de su Gabinete, apuntó el sondeo.
Hasta junio de 2011, la popularidad de Rousseff, medida en Brasil por el índice de aprobación, era del 49%, 10 puntos porcentuales menos que al finalizar el año.
La gestión de la gobernante, que asumió la Presidencia en enero del 2011, fue calificada como “regular” por el 33% de las personas que respondieron.