El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, negó este lunes que los 17 iraníes detenidos por el Gobierno de Irán trabajaran para la CIA y sostuvo que las acusaciones son "solo más mentiras y propaganda" por parte del país persa, al que calificó de "desastre total".
"La información sobre la captura de Irán de espías de la CIA es totalmente falso. Nada de verdad. Solo más mentiras y propaganda (como su dron derribado) divulgada por un Régimen Religioso que está fallando malamente y no sabe qué hacer", escribió el mandatario en un mensaje publicado en su cuenta personal de Twitter.
The Report of Iran capturing CIA spies is totally false. Zero truth. Just more lies and propaganda (like their shot down drone) put out by a Religious Regime that is Badly Failing and has no idea what to do. Their Economy is dead, and will get much worse. Iran is a total mess!
Donald J. Trump (@realDonaldTrump) 22 de julio de 2019
El Gobierno de Estados Unidos insiste en que el pasado jueves su buque de asalto anfibio USS Boxer derribó un dron iraní por realizar una maniobra "hostil" al sobrevolar el estrecho de Ormuz, donde según el recuento de los hechos por partes de Trump, se situó "muy cerca" del barco estadounidense e ignoró "múltiples" avisos, un derribo que niega Teherán.
VEA TAMBIÉN Se incendia empresa telefónica de nueve pisos en la capital financiera de India
El presidente Trump continuó su mensaje afirmando que la economía iraní "está muerta y se pondrá aún peor", ante de concluir: "Irán es un desastre total". Por su parte, sobre la detención de los presuntos espías, consultado por Efe, un portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca se limitó a declarar que este órgano "no comenta actividades de inteligencia".VEA TAMBIÉN Subasta de artículos espaciales sobrepasa las expectativas y alcanza los $5.5 millones
La tensión entre Irán y EE.UU. ha aumentado después de que la Casa Blanca anunciara, en mayo del año pasado, su decisión de abandonar el denominado Plan Integral de Acción Conjunta" (JCPOA, por sus siglas en inglés), como se conoce técnicamente al acuerdo multilateral nuclear con Irán que fue impulsado por la anterior Administración estadounidense. Tras la retirada del acuerdo, el Gobierno de Trump ha impuesto sanciones a empresas y personas estrechamente vinculadas con el Gobierno iraní y ha enfocado sus represalias en la exportación de petróleo por parte de Teherán, que es vital para la economía de ese país.