Otro grupo de dreamers intentará cruzar y pedir asilo político en Estados Unidos luego de que 35 dreamers sin autorización para vivir en ese país lo hicieran el lunes ante inspectores fronterizos en medio de una protesta por el alto número de deportaciones durante el gobierno del presidente Barack Obama y la demora para aprobar una reforma a las leyes de inmigración.
La Alianza Nacional de Jóvenes Inmigrantes (NIYA, por sus siglas en inglés), que organizó la protesta junto con otros grupos que abogan por los derechos de los inmigrantes, informó en un comunicado que continuarán con su campaña (hash) Bring Them Home (Vuelvan a casa) en los puestos de control estadounidenses.
“Estos dreamers y sus padres están empezando el largo y difícil proceso de tratar de reunirse con sus familias”, señaló el boletín.