El presidente de Colombia, Iván Duque, reafirmó la soberanía en el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, al que definió como parte "indivisible" de su país, en una visita con la que inauguró su Gobierno.
Duque, que había prometido en la pasada campaña electoral que su primer viaje tras asumir la Presidencia sería a San Andrés, situado en el mar Caribe, a 1.200 kilómetros de Bogotá, llegó al archipiélago para discutir soluciones a los problemas que afectan a los isleños.VEA TAMBIÉN Sanciones de EE.UU. a Rusia por ataque a exespía en Reino Unido elevan tensión
"Reitero el inmenso placer de estar en el archipiélago histórico e indivisible de Colombia, de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, donde dije que estaría en el primer día de nuestro Gobierno. Y hoy hemos cumplido", manifestó.
El litigio de Colombia y Nicaragua por la delimitación de sus aguas en el mar Caribe se mantiene pese a que en noviembre de 2012 la Corte Internacional de Justicia (CIJ), con sede en La Haya, redefinió la frontera marítima entre ambos países, fallo con el que Nicaragua ganó territorio. Dicho fallo fue considerado "inaplicable" por Colombia porque los límites del país no pueden ser modificados por terceros sino por el Congreso.VEA TAMBIÉN López Obrador garantiza independencia del Poder Judicial bajo su Presidencia
Ambas demandas fueron contestadas por Colombia y aceptadas por la CIJ y, según dijo el nuevo canciller, Carlos Holmes Trujillo, es un tema sobre el cual se analizarán luego "todas las implicaciones y la situación actual".La inseguridad en el archipiélago, que ha aumentado por la presencia de bandas dedicadas al narcotráfico, fue otro tema tratado por Duque y sus ministros. Entre las medidas anunciadas tras concluir un consejo de seguridad está el envío de "personal especializado en criminalística" de la Policía para reforzar la capacidad de investigación de la Fiscalía. Igualmente se acordó agilizar la información para combatir el porte ilegal de armas y enfrentar la reincidencia delictiva ya que el 25% de los delincuentes capturados en la isla y no condenados por delitos graves vuelven a cometer crímenes. "Queremos poder reducir significativamente el número de homicidios y de hurtos que se ha venido incrementando en el archipiélago. No queremos seguir viendo ese número de homicidios como el que se registró en 2017" cuando fueron contabilizados 23 asesinatos. El presidente y sus ministros también analizaron la situación del turismo y el comercio y establecieron el primer "diálogo regional con el sector productivo" con el fin de mejorar la economía del archipiélago, que vive de esas dos actividades.
Se acordó agilizar la información para combatir el porte ilegal de armas y enfrentar la reincidencia delictiva ya que el 25% de los delincuentes capturados en la isla y no condenados por delitos graves vuelven a cometer crímenes.