Hasta ahora han fallecido dos mujeres adultas, siete niños (entre ocho y once años) y dos adolescentes, ambas de quince años. Una de las mujeres estaba embarazada de ocho meses, por lo que el ministerio de Salud Pública contabiliza al feto como la muerte número 12, informó a Efe una fuente de la cartera, que pidió no ser identificada.
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, decretó hoy el estado de excepción sanitaria en la zona afectada para controlar el brote de rabia, según el periódico oficial "El Ciudadano". Esa medida permite agilizar recursos y realizar contrataciones públicas sin previa licitación.
El brote de rabia se inició el 3 de noviembre y por el momento ha afectado a las comunidades indígenas de Wampuik, Tarimiat y Tsurik Nuevo de la provincia de Morona Santiago, en el sur del país y fronteriza con Perú.
El ministro de Salud, David Chiriboga, informó que el 95 % de la población de las tres comunidades ha recibido las siete primeras dosis antirrábicas, de un total de diez.
La primera víctima fue una niña de cinco años, de la comunidad Tsurik, mientras que el martes 8 de noviembre una ambulancia aérea trasladó a un niño de nueve años y una niña de once hasta a un hospital de Cuenca, en la sierra andina, donde fallecieron al cabo de pocas horas, subrayó el Ministerio en un comunicado.
A uno de estos niños se le realizó una biopsia del cerebro, con la que se pudo determinar que la muerte fue producida por el virus de la rabia.
Correa explicó el pasado sábado que esta especie de murciélagos dispone en su lengua de una sustancia narcótica que evita que sus víctimas sientan sus mordeduras.
Según el mandatario es un "problema tremendamente difícil de tratar", además que se ha focalizado en una zona selvática de difícil acceso, donde las comunidades se encuentran dispersas.
Chiriboga ha indicado que este tipo de rabia es una "enfermedad muy grave" que sólo puede ser prevenida con vacunas, porque una vez que los síntomas se han instalado en las víctimas, es mortal.
Desde el ministerio se ha procedido a realizar una "vacunación masiva" a los habitantes de estas comunidades, para lo que se han habilitado 560 frascos (5.600 Unidades) de vacuna antirrábica, resaltó el comunicado.
Sin embargo, Chiriboga manifestó que se ha encontrado resistencia de la población local para vacunarse, porque los habitantes prefieren ser tratados por "un chamán", en vez de con la medicina convencional.
Por su parte, el ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca está realizando actividades para controlar la población de murciélagos en la zona.