La Cámara de Representantes de EE.UU. aprobó una ley que confiere mayor poder al presidente, Donald Trump, para imponer sanciones a Corea del Norte y a las empresas de cualquier país que vendan a Pyongyang materiales que le permitan avanzar en su programa nuclear y de misiles.
La iniciativa logró el apoyo casi unánime de la Cámara baja (419 votos a favor y uno en contra) y ahora pasará al Senado para su aprobación definitiva.
La ley se dirige contra los trabajos forzados en Corea del Norte y prohíbe la entrada a EE.UU. de cualquier bien producido en los campos norcoreanos, donde los malos tratos y las torturas son frecuentes y los presos son obligados a trabajar jornadas extenuantes y con alimentación escasa.
Además, prohíbe operar en aguas estadounidenses o atracar en sus puertos a los buques de Corea del Norte o de compañías de cualquier otro país, incluida China, que se nieguen a cumplir con las resoluciones de la ONU.
Hecho
Debido a esas provisiones, la nueva ley podría despertar el rechazo del Gobierno de China, aliado tradicional de Corea del Norte y al que Trump ha pedido ayuda para que obligue a Pyongyang a poner fin a sus provocaciones con el ensayo de misiles y dialogar.
