El Gobierno de EE.UU. advirtió a Corea del Norte de que su nuevo ensayo de un misil balístico no es la vía hacia un posible diálogo y consideró ese test como un "mensaje" hacia el nuevo Ejecutivo surcoreano, favorable a un mayor acercamiento a Pyongyang.
"Lo que vamos a hacer es seguir apretando las tuercas" a Corea del Norte, afirmó la embajadora de EE.UU. ante la ONU, Nikki Haley, en una entrevista con la cadena ABC.
A comienzos de mes, el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó en una entrevista que estaba dispuesto a reunirse con el líder norcoreano, Kim Jong-un, "bajo las circunstancias adecuadas", aunque el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, matizó después que las condiciones para que ese encuentro sea posible no se dan actualmente.
Mientras, una alta diplomática norcoreana afirmó que Pyongyang dialogaría con Washington "bajo las condiciones apropiadas".
