Estados Unidos dijo que "responderá" al supuesto ataque químico en la ciudad siria de Duma con o sin el apoyo del Consejo de Seguridad de la ONU.
"La Historia registrará este como el momento en el que el Consejo de Seguridad cumplió con su deber o demostró su fracaso total y completo para proteger a los sirios. De cualquier manera, Estados Unidos responderá", dijo su embajadora ante la ONU, Nikki Haley.
La diplomática no precisó qué tipo de respuesta podría producirse, pero aseguró que Washington está evaluando ahora mismo "decisiones importantes".
El presidente estadounidense ya había adelantado su intención de decidir en las próximas horas sobre una posible respuesta militar al presunto ataque químico, del que EE.UU. y sus aliados culpan a Damasco.
Haley, en referencia al líder sirio, Bachar al Asad, insistió en que su país está "determinado a ver al monstruo que usa armas químicas (...) hecho responsable".
La diplomática insistió además en que Rusia e Irán, como estrechos aliados de Al Asad, tienen responsabilidad por sus acciones y podrían haber evitado lo ocurrido.
Haley, además, recordó que Moscú ha utilizado en varias ocasiones su derecho de veto en el Consejo de Seguridad para proteger a las autoridades sirias y lamentó que el "obstruccionismo" ruso mantenga "rehén" al máximo órgano de decisión de Naciones Uni das.
Estados Unidos propuso al resto de los miembros del Consejo un borrador de resolución para crear un nuevo mecanismo internacional que se encargue de determinar quién está detrás de los ataques con armas químicas en Siria.
EE.UU. y otros países llevan insistiendo en la necesidad de establecer una investigación de este tipo desde el pasado noviembre, cuando Rusia vetó la continuidad del mecanismo conjunto de la ONU y la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) que tenía ese mismo cometido.
Rusia se defiende
Rusia defendió ante el Consejo de Seguridad de la ONU que no hubo ningún ataque químico en la localidad siria de Duma y advirtió a las potencias occidentales contra posibles represalias al régimen de Damasco en respuesta.
El embajador ruso ante Naciones Unidas, Vasili Nebenzia, insistió en que el supuesto ataque o no existió o fue fabricado por grupos opositores.
Nebenzia, además, arremetió contra Estados Unidos y sus aliados por responsabilizar a las autoridades sirias y dijo que están llevando a cabo "amenazas inaceptables" contra Damasco y contra su país.