EE.UU. comenzó hace tres años un programa para sabotear con ataques informáticos y electrónicos las pruebas de misiles de Corea del Norte, y ello ha influido en los fallos registrados en algunos lanzamientos, informó The New York Times.
El diario señala que este programa fue la alternativa que eligió la Administración de Barack Obama ante los avances del programa nuclear y de misiles del régimen de Pyongyang, y los riesgos que representaban otras acciones.
La información, basada en fuentes de la Administración de Obama y la de Trump, así como documentos relacionados con este programa, vincula estos ataques con los fallos que han tenido diversos misiles norcoreanos que se han desviado de su curso y caído al mar.
Aunque ha habido casos en los que se sospecha que puede tratarse de accidentes o fallos de fabricación.
