El fuego sagrado iluminó el Santo Sepulcro de Jerusalén, esta vez y debido a la pandemia de coronavirus, sin los cientos de peregrinos con velas que lo abarrotan cada Sábado Santo ortodoxo a la espera del "milagro" en la ceremonia más intensa de su Semana Santa.
"Solo han dejado entrar a (unas) diez personas para recoger el fuego y luego repartirlo por otras áreas", explicó el cristiano jerosolimitano Michel Tarashi cuando intentó acercarse sin éxito a la iglesia con un ramillete de velas para prenderlas. Decenas de controles policiales impedían a los cristianos ortodoxos aproximarse al emblemático templo de la ciudad amurallada, en el que repicaron las campanas cuando, según la tradición, el fuego descendió del cielo.VEA TAMBIÉN Pequeño comercio en Teherán, reabre sus puertas tras un mes de cierre por el COVID-19
VEA TAMBIÉN China revela que muertes por COVID-19 en Wuhan fueron un 50% más de lo informado
Diez delegaciones diplomáticas de países con comunidades ortodoxas esperaban en la Puerta de Yafa para recoger el fuego en lámparas de vela, tras lo que pusieron rumbo al aeropuerto de Ben Gurión, desde donde viajará en aviones sin pasajeros a países como Rusia, Ucrania y Grecia. La Pascua ortodoxa, diferente a la de los católicos, es la más seguida por los palestinos cristianos que este domingo pondrá fin a la Pasión de Cristo con un Domingo de Resurrección, marcado por la pandemia.
¡Mira lo que tiene nuestro canal de YouTube!