Entre toses, el papa Francisco dijo el domingo a los peregrinos reunidos para la tradicional bendición semanal que cancelaba su asistencia a un retiro espiritual de una semana a las afueras de Roma por un resfriado.
Es la primera vez en sus siete años de papado que se pierde los ejercicios espirituales, que inició al comienzo de su mandato para conmemorar el inicio de la Cuaresma. Estos retiros son habituales entre los jesuitas, la orden a la que pertenece el pontífice.
El papa, de 83 años y que perdió parte de un pulmón por una enfermedad respiratoria cuando era joven, ha cancelado varios compromisos oficiales esta semana mientras parece sufrir un resfriado. La oficina de prensa de la Santa Sede lo describió como una “enfermedad leve”, sin dar más detalles.VEA TAMBIÉN Trump prohíbe la entrada a EE.UU. desde Irán tras primera muerte en el país por coronavirus
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El domingo se esperaba que saliera hacia el retiro a las afueras de Roma. La enfermedad de Francisco ha coincidido con la alarma generalizada en Italia por el brote de un nuevo coronavirus que ha infectado a más de 1,100 personas, la mayoría en el norte de Italia. Hasta la fecha sólo se han registrado seis casos en Lazio, donde se encuentra Roma.