El terremoto electoral que vivió El Salvador con la victoria de Nayib Bukele en los comicios del domingo obliga a los partidos tradicionales a renovarse para recuperar la simpatía del electorado y mantenerse en pie de cara a las elecciones legislativas de 2021.
El triunfo de Bukele, de la derechista Gran Alianza por la Unidad Nacional (GANA), con algo más del 53% de los votos, rompió el bipartidismo que mantenían el oficialista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) y la Alianza Republicana Nacionalista (Arena), que vieron caer su popularidad alarmantemente. Los 1,388.009 (53.02%) votos que consiguió Bukele, según el escrutinio preliminar, superan los sufragios obtenidos por Arena y FMLN juntos, con 831,726 (37.77%) y 377.404 (14.41%), respectivamente.VEA TAMBIÉN El camino de la ayuda humanitaria para Venezuela pasa por el puente de Tienditas
Pronunciamiento ante los resultados electorales. pic.twitter.com/BW9jQQ7A0w
FMLN Oficial (@FMLNoficial) 5 de febrero de 2019
El actual vicepresidente y miembro del ala renovadora del FMLN, Óscar Ortiz, abogó por una "reingeniería" en la formación, que originalmente se fundó como una guerrilla en 1980 y se convirtió en partido político 12 años después.
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La otra mancha de Arena la dejó el ya fallecido expresidente Francisco Flores (1999-2004), quien fue enviado a juicio en 2015 por supuestamente apropiarse de $5 millones de donaciones taiwanesas y desviar otros $10 millones a una cuenta de Arena, pero murió antes de que comenzarán las audiencias.Por su parte, el FMLN carga con la corrupción atribuida al expresidente Mauricio Funes (2009-2014), quien tiene abiertas cuatro causas penales y se encuentra asilado en Nicaragua.
Si Arena y FMLN no logran convencer a los electores con los cambios previstos antes de las elecciones legislativas, su representación en el Congreso se podría ver mermada en beneficio de la formación de Bukele. La duda que se plantea es cual será el partido que tenga el apoyo del presidente electo, ya que la relación a futuro entre GANA y Bukele es una incógnita, puesto que el acuerdo para concurrir juntos a las elecciones es un secreto. Bukele se unió a GANA tras el retraso en la inscripción de su movimiento Nuevas Ideas como partido político y la cancelación de la formación de centro izquierda Cambio Democrático (CD) por no alcanzar al menos 50.000 votos en los comicios legislativos de 2015.