El Tribunal Constitucional de Perú aprobó el lunes una solicitud de hábeas corpus para liberar a la líder opositora Keiko Fujimori.
El presidente del Tribunal, Ernesto Blume, anunció que el recurso legal presentado por Sachi Fujimori, hermana de la política encarcelada, fue declarado “fundado” con cuatro votos a favor y tres en contra. Se espera que Keiko abandone el penal en las próximas horas, cinco meses antes de que se cumpla el plazo máximo de la medida. El habeas corpus es un derecho que tienen los detenidos o reos de ser presentado de inmediato y públicamente ante un juez o tribunal para que, escuchándolo, resuelva si su arresto fue o no ajustado a la ley, y si la medida de encarcelamiento debe levantarse o ratificarse.VEA TAMBIÉN Colombia expulsa a 59 venezolanos por supuesto vandalismo durante las protestas
La cámara baja, con enorme desprestigio por proteger a funcionarios investigados por corrupción, fue disuelta en septiembre por el presidente Martín Vizcarra, que afirma que para ello utilizó el poder que el otorga la Constitución.VEA TAMBIÉN Las protestas no amainan en una Colombia que espera diálogo con el Gobierno
Loza, destacó que por años la política ha colaborado y seguirá colaborando con la justicia peruana, pero “siempre exigiendo el respeto al debido proceso”. La abogada acotó que durante el proceso judicial por el caso Odebrecht se ha registrado “una sistemática filtración de documentación reservada, incluso secreta”, lo cual no garantiza los derechos de Fujimori. El fiscal Jose Domingo Pérez, por su parte, declaró a la prensa que Fujimori hizo uso de un derecho que le reconoce el Código Procesal Penal, resaltando que su posición no puede ser considerada como un intento de obstruir la justicia y por ello no acarrea sanción alguna. Simplemente “se dio por concluida la diligencia y se ha levantado el acta correspondiente en la que ha manifestado hacer uso de su derecho a guardar silencio", agregó. El padre de Keiko, Alberto Fujimori, también cumple una condena de 25 años de cárcel por su responsabilidad en los asesinatos de 25 peruanos a manos de un grupo clandestino de militares durante los primeros años de su gobierno, entre 1991 y 1992, cuando Perú sufría los ataques del grupo terrorista Sendero Luminoso.