El veto migratorio impuesto por el presidente de EE.UU., Donald Trump, a los refugiados y ciudadanos de siete países sufrió un nuevo golpe cuando un tribunal de apelaciones se negó a restaurarlo, mientras el Gobierno prometía agotar "todos los medios legales" para devolverle la vigencia.
Mientras muchos inmigrantes con visado de los países afectados por el veto migratorio se apresuraban a viajar a Estados Unidos aprovechando la suspensión temporal del decreto, el Gobierno de Trump se recuperaba de un nuevo revés judicial y prometía seguir con una batalla que probablemente acabará en el Tribunal Supremo.
"Vamos a ganar esta pelea", aseguró el vicepresidente de EE.UU., Mike Pence, a la cadena de televisión Fox News. "Seguiremos usando todos los medios legales a nuestra disposición para suspender la orden" del juez que bloqueó el veto migratorio, agregó.
Unas horas antes, la Corte de Apelaciones del Noveno Distrito, con sede en San Francisco (California), había dado una mala noticia a la Casa Blanca, al negarse al restaurar de forma inmediata el decreto que permanece bloqueado desde la noche del viernes.
El tribunal de apelaciones rechazó ayer esa última petición y dejó, por tanto, en vigor la decisión que ha abierto de nuevo las puertas del país a millones de inmigrantes y refugiados.
No obstante, la Corte también pidió a los demandantes en el caso Washington y Minesota, contrarios al veto migratorio- que le presenten argumentos a favor de su posición uno debió ser entregado a las 11:59 de la noche de ayer y al Gobierno de Trump que haga lo mismo antes de las 3:.00 de la tarde de hoy.
El Gobierno de Trump planea cumplir con esa solicitud, en lugar de recurrir directamente al Tribunal Supremo.
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de febrero el Gobierno de Trump inició un proceso de apelación de la decisión del juez James Robart.
