Los científicos están más cerca que nunca de responder al enigma del llamado “bosón de Higgs”, según el cual existe una escurridiza partícula que explicaría el comportamiento de las partículas elementales y el origen de la masa, en cuya búsqueda se han invertido grandes esfuerzos y recursos.
Representantes de los detectores CMS y ATLAS, del Gran Colisionador de Hadrones (LHC) del Centro Europeo de Investigación Nuclear (CERN), presentaron los resultados obtenidos este año, que arrojan indicios “intrigantes” de la eventual existencia de la también conocida como “Partícula Divina”, considerada crucial para poder entender la estructura de la materia a nivel subatómico.
La conclusión preliminar es que “es demasiado pronto” para dar una respuesta definitiva, aunque la previsión empírica es que al ritmo al que avanza la investigación la cuestión quedará dilucidada a más tardar a finales de 2012.
El físico británico Peter Ware Higgs formuló en 1964 el llamado “bosón de Higgs”, que establece que existe una partícula desconocida que explicaría el funcionamiento sobre el cual se basa la física actual.
Los dos detectores del CERN la buscan en paralelo, y de manera independiente uno del otro, y en el año que termina han llegado a resultados que se encuentran dentro de un mismo rango, pero que estadísticamente todavía no permiten anunciar su descubrimiento.