El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, prometió al presidente interino de Libia, Mustafá Abdelyalil, que redoblará los esfuerzos de cooperación con su país, al tiempo que criticó duramente la historia colonial de Francia en África.
En una rueda de prensa que ambos dirigentes ofrecieron tras reunirse en Estambul, Erdogan opuso las "relaciones de hermandad histórica" entre ambos países a la actitud colonial de Francia, en referencia a la polémica ley francesa sobre el genocidio armenio.
El Parlamento francés votará el próximo jueves un borrador de ley que prevé multar con 45,000 euros y un año de cárcel a quien niegue que las masacres de armenios por parte de las tropas otomanas en 1915 constituyan un genocidio.
Erdogan mandó una carta al presidente francés, Nicolas Sarkozy, para que impida que se den "pasos irreversibles", pero empleó palabras mucho más duras.