El secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, dio un plazo de 60 días a Rusia para que vuelva a cumplir con el tratado para la eliminación de armas nucleares de medio y corto alcance (INF, por sus siglas en inglés).
"Hemos hablado mucho con los rusos. Esperamos que cambien el rumbo, pero hoy no hay ninguna indicación de que tengan la intención de hacerlo", dijo Pompeo en una rueda de prensa durante una reunión de ministros de Exteriores de la OTAN, en la que se abordó el incumplimiento por parte de Rusia de ese tratado. Pompeo explicó que, a partir de la fecha, EE.UU. declara que Rusia está en "infracción material" del tratado y que "suspenderá sus obligaciones como remedio efectivo en 60 días a menos que Rusia vuelva a un cumplimiento completo y verificable".VEA TAMBIÉN: Cae avioneta sobre casa y mueren cuatro personas en México
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Moscú "ha fingido que no sabían de qué misiles hablábamos (...) En 2017 finalmente admitió su existencia, aunque dijo que cumplían con el tratado".
La OTAN deja en manos de Rusia la continuidad del tratado armas nucleares INF
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Los aliados reconocieron expresamente que Moscú ha "desarrollado y desplegado" el sistema de misiles 9M729, que "viola el tratado INF y supone un riesgo significativo para la seguridad euro-atlántica". Los ministros respaldaron "firmemente" los "hallazgos por parte de Estados Unidos de que Rusia incumple materialmente sus obligaciones bajo este tratado". Según indicaron, esta situación "erosiona las bases del control efectivo de armas y mina la seguridad aliada", además de "formar parte de un patrón más amplio de comportamiento que pretende debilitar la arquitectura general euro-atlántica". "Seguimos aspirando a una relación constructiva con Rusa, cuando las acciones de Rusia lo hacen imposible", indicaron los ministros, que se declararon en todo caso "abiertos al diálogo" con Moscú. Por su parte, el ministro español de Exteriores y Cooperación, Josep Borrell, había confiado en que Estados Unidos consumase su anunciado retiro del tratado INF según las normas establecidas, evitando una salida "brusca". "Lo que vamos a procurar, y espero que se consiga, es que la retirada de EE.UU. se haga de acuerdo con los procedimientos que el propio tratado prevé para la retirada", indicó Borrell a la prensa a su llegada a la reunión. En una sesión con sus homólogos de Ucrania y Georgia, los ministros aliados también abordaron hoy la situación de la seguridad en la región del mar Negro, incluida las "violaciones de Rusia de la soberanía e integridad territorial" de ambos países. Stoltenberg recordó que hace cuatro años rusia "se anexionó ilegalmente" la península ucraniana de Crimea, y que ahora "está intentando utilizar Crimea para expandir su influencia" y "controlar el mar de Azov". "Pedimos a Rusia que libere inmediatamente a los barcos y personal ucranianos capturados. Rusia debe permitir libertad de navegación" a Ucrania en esa zona, indicó el político noruego. Recordó que, "en respuesta a las acciones agresivas de Rusia, la OTAN ha incrementado sustancialmente su presencia en la región del mar Negro en los últimos años". En cambio, hoy los aliados no acordaron potenciar aún más su presencia en esa zona, como había solicitado Kiev, mientras que fuentes de la Alianza confirmaron que no hay planes sobre la mesa para ello."No tiene sentido que EE.UU. permanezca en un tratado que restringe nuestra capacidad de responder a las violaciones de Rusia", comentó, y argumentó además que potencias como China no forman parte en todo caso de ese tratado y pueden construir "todo los misiles de medio y corto alcance que quieran".