Cientos de personas salieron a las calles de Río de Janeiro el domingo para protestar contra el homicidio de la concejala y activista de derechos humanos Marielle Franco.
Franco y su conductor, Anderson Pedro Gomes, murieron a tiros a manos de unos asaltantes el miércoles por la noche, mientras regresaban de un evento dirigido a empoderar a las jóvenes mujeres negras.
Los manifestantes se reunieron el domingo en la favela de Maré, donde Franco creció, en la segunda ciudad más grande de Brasil, para después marchar hacia la Avenida Brasil, la principal vía que recorre la ciudad de norte a sur. Varios sostenían carteles con frases como "Marielle y Anderson están presentes hoy y siempre".
El asesinato de Franco se produjo un mes después de que el Gobierno colocó al Ejército a cargo de la seguridad en Río de Janeiro, donde ha habido un aumento considerable de la violencia.
Los manifestantes se reunieron el domingo en la favela de Maré, donde Franco creció, en la segunda ciudad más grande de Brasil, para después marchar hacia la Avenida Brasil, la principal vía que recorre la ciudad de norte a sur.