Arias manifestó anoche durante la celebración del 60 aniversario del oficialista Partido Liberación Nacional (PLN), que aprobar este impuesto tendría un efecto negativo sobre el empleo y la seguridad jurídica, especialmente porque hace menos de dos años se aprobó una nueva ley que regula este sector.
El exgobernante (1986-1990 y 2006-2010) pidió al Gobierno y al Congreso eliminar este gravamen del proyecto a pesar de que es una de las condiciones que puso el principal partido de oposición para apoyarlo y darle un trámite rápido a la reforma en la Asamblea Legislativa.
"Uno de los temas que debe discutirse con mayor cuidado, y que no debe aprobarse, son los impuestos adicionales a las empresas instaladas en las zonas francas del país", expresó Arias ante centenares de partidarios y diputados del PLN en el evento formal de aniversario del partido.
El plan fiscal establecería un impuesto del 15 % a la repartición de los dividendos de las compañías que se instalen en zonas francas y además permitiría a municipalidades cobrarles el tributo de bienes inmuebles.
Según Arias, las zonas francas son vitales para la generación de empleo de calidad (representan 60.000 puestos directos actualmente), especialmente en el sector tecnológico.
Los impuestos a estas compañías se han convertido en el tema más polémico de la reforma fiscal, dividiendo incluso al gobierno, pues algunos ministros se han manifestado en contra de los tributos mientras la presidenta Chinchilla ha afirmado que respetará el acuerdo logrado con el opositor Partido Acción Ciudadana (PAC).
El PAC ha recibido a empresarios y representantes del sector, que han expuesto sus argumentos en contra de los nuevos impuestos, pero sostiene su posición de que estos tributos son un requisito indispensable para apoyar el plan fiscal.
Arias dijo que la reforma, que incluye un impuesto al valor agregado de 14 % y gravámenes de 2 % a la salud y educación privada, es necesaria, y que solo objeta el tema de las zonas francas.