Respecto a sus vecinos europeos, Francia "se distingue con un crecimiento demográfico regular y elevado", pues su población crece una media de 0,5% al año desde hace 30 años, mientras que la media de los 27 países miembros de la Unión Europea es de 0,3 %, destacó en un comunicado.
El crecimiento de la población detectado se debe principalmente al saldo natural entre el excedente de nacimientos, que fueron 827.000 en 2011 -en ligero repliegue de 0,7 % respecto a 2010- y el número de decesos, que fue de 555.000, agregó.
El "saldo migratorio", la diferencia entre el número de inmigrantes que entraron y salieron del territorio francés, que fue de 77.000 personas, contribuyó "de manera más marginal" al dinamismo demográfico detectado, algo que también diferencia a Francia de la mayor parte de sus vecinos europeos, señaló el INSEE.
La fecundidad se mantuvo elevada, aunque con una ligera baja, para una media de 2,01 hijos por mujer, respecto a la media de 2,03 en 2010, indicó.
En el seno de la UE sólo Irlanda, cuya última cifra conocida data de 2008, daba una media de 2,07 hijos por mujer, y cuenta con un índice de fecundidad más elevado que Francia, añadió.