El Gobierno del presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, inició su estrategia de seguridad con el despliegue de 1,059 miembros de la Guardia Nacional en el sur del estado oriental de Veracruz, tras la masacre la semana pasada de 13 personas.
"Por las circunstancias que se padecieron, se decidió que aquí iniciemos con la primera coordinación de la Guardia Nacional, que va tener sede en Minatitlán", dijo López Obrador durante una visita a este municipio al aludir a la muerte de 13 personas el pasado 19 de abril durante una fiesta, presuntamente a manos del crimen organizado.
"Venimos a decirles que no están solos, que tienen el apoyo de su Gobierno, que este es un Gobierno del pueblo, para el pueblo y con el pueblo", señaló.
El mandatario defendió en su discurso la estrategia de seguridad de su administración, que está basada también en los programas de desarrollo establecidos para que no falte el trabajo en la región y en el país. "Tengo la idea, la convicción, de que la paz y la tranquilidad son fruto de la justicia", señaló el presidente, quien fue bien recibido por el público, no obstante que en los días previos hubo tensiones a raíz de los asesinatos.VEA TAMBIÉN Lula da Silva califica al Gobierno de Bolsonaro como una "banda de locos"
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Se disputan las rutas de trasiego de drogas y de paso de migrantes, el cobro de derecho de piso (extorsión a negocios) y la industria del secuestro en una entidad de alta producción agropecuaria, petrolera y con uno de los puertos de carga más importantes del país. Al llegar al Gobierno de Veracruz en diciembre de 2018, el gobernador Cuitláhuac García Jiménez prometió disminuir en un periodo de dos años los altos niveles de violencia. Una de sus primeras acciones fue impulsar el reconocimiento de cifras de miles de personas desaparecidas, que se calcula en 5,000, y la búsqueda de fosas clandestinas. En los últimos ocho años han sido halladas al menos 601 fosas clandestinas, con 560 cráneos y 53,606 fragmentos humanos, entre ellas la conocida como Colinas de Santa Fe, donde había 298 cuerpos sepultadas de manera ilegal."Tengo la idea, la convicción, de que la paz y la tranquilidad son fruto de la justicia", señaló el presidente, quien fue bien recibido por el público, no obstante que en los días previos hubo tensiones a raíz de los asesinatos.