El gobierno del presidente Donald Trump planea permitir el ingreso de 30,000 trabajadores temporales extranjeros para hacer labores estacionales hasta finales de septiembre, una medida que refleja cómo el auge económico ha complicado los intentos de Trump de restringir la inmigración.
El plan beneficiaría a las compañías que desbullan ostras, pescaderías, madereras y hoteles de temporada, incluido el club “Mar-a-Lago” propiedad de Trump, todos los cuales contratan inmigrantes para trabajos estacionales que, según activistas, los estadounidenses no harían. Las visas, conocidas como H-2B, serán otorgadas sólo a los extranjeros que ya la han tenido en los últimos tres años fiscales. Muchos de ellos regresan con los mismos empleadores año tras año.VEA TAMBIÉN Fiscal General: Alzamiento militar en Venezuela dejó cinco muertos y más de 200 detenidos
VEA TAMBIÉN Hallan la cajas negras del avión siniestrado en el aeropuerto moscovita
Una portavoz del Centro de Estudios Migratorios, un grupo a favor de restringir la inmigración, tuiteó que con su plan de trabajadores con visas temporales, Trump se estaba vendiendo a la mano de obra extranjera de bajo costo. Pero la Asociación Nacional de Caballos Pura Sangre de Lexington, Kentucky, que representa a un gran número de operadores de hipódromos, dueños, criadores y entrenadores, dijo que muchos de los adiestradores “sin duda calificarán para este tipo de visas debido a la falta de mano de obra que actualmente es la norma en los establos de los hipódromos”, indicó el presidente del grupo, Alex Waldrop. El debate también ha llegado hasta el Congreso. Dos grupos bipartidistas enviaron cartas al Departamento de Seguridad Nacional: Uno de ellos hizo un llamado a incrementar el número de visas temporales, y el otro expresó su preocupación sobre un posible aumento. Funcionarios de los departamentos de Seguridad Nacional y del Trabajo indicaron que la decisión de destinar visas se basa, en parte, al hecho de que algunas empresas podrían sufrir daños irreparables si no pueden emplear a los trabajadores. Las agencias han decidido conjuntamente elevar el tope durante los últimos dos años fiscales, pero solo se otorgaron 15,000 visas adicionales en esas ocasiones. El secretario interino de Seguridad Nacional, Kevin McAleenan, dijo que las visas adicionales son una solución temporal. Indicó que el departamento quiere que los legisladores “busquen una solución legislativa a largo plazo que cumpla con las necesidades de los empleadores y al mismo tiempo se apegue” a los decretos de Trump sobre contratación de empleados y compra de productos estadounidenses. De acuerdo con los datos más recientes del gobierno, la mitad de las visas temporales se destinaron a los sectores de agricultura y horticultura. Los servicios alimentarios, silvicultura, tala, pesca y caza representan el resto de las visas otorgadas en 2017. Los senadores Thom Tillis y Angus King, junto con los representantes Andy Harris y Chellie Pingree, junto con otros 25 legisladores de ambos partidos enviaron una misiva este año al Departamento de Seguridad Nacional, en la que afirman que trabajaban en una solución sobre el límite de visas, pero que hasta el momento el incremento era necesario. Pero otro grupo de senadores bipartidistas, entre los que se encuentran Dick Durbin y Chuck Grassley, escribieron el mes pasado sobre su preocupación de que las visas permitieran la explotación laboral y fomentaran el tráfico de personas y servidumbre por deudas debido a las cuotas relacionadas con las visas. Los costos combinados de traslado y el pago de visas pueden llegar a ser de miles de dólares. “Los estadounidenses que trabajan junto a beneficiarios de visas H-2B podrían tener dificultades para que sus empleadores se apeguen a las leyes estatales y federales del trabajo”, escribieron los senadores.“Los estadounidenses que trabajan junto a beneficiarios de visas H-2B podrían tener dificultades para que sus empleadores se apeguen a las leyes estatales y federales del trabajo”, escribieron los senadores.